Por qué Donald Trump quiere comprar Groenlandia

Imagen que representa un mapa con Groenlandia y Dinamarca

Historia - Donald Trump quiere comprar Groenlandia: historia, poder y el futuro del Ártico

¿Se puede comprar un país entero en pleno siglo XXI? En 2019, una noticia recorrió el mundo y dejó a muchos perplejos: Donald Trump quiere comprar Groenlandia. Lo que en un primer momento fue tomado como una extravagancia del entonces presidente de Estados Unidos, pronto reveló una realidad mucho más profunda: Groenlandia se ha convertido en una de las piezas geopolíticas más codiciadas del planeta.

Pero ¿por qué esta inmensa isla cubierta de hielo despierta tanto interés? ¿Es realmente territorio danés o está más cerca de convertirse en un país independiente? Para entender por qué Groenlandia está en el centro del tablero internacional, es imprescindible recorrer su historia.

Tabla de contenidos

Groenlandia: la isla más grande del mundo y una tierra extrema

Groenlandia no es una isla cualquiera. Con más de 2,1 millones de kilómetros cuadrados, es la isla más grande del planeta. Se encuentra entre el océano Atlántico Norte y el océano Glacial Ártico y, aunque geográficamente pertenece a Norteamérica, políticamente ha estado vinculada a Europa durante siglos.

A pesar de su enorme tamaño, Groenlandia es uno de los territorios menos poblados del mundo: apenas 56.000 habitantes, en su mayoría de etnia inuit. La razón es evidente: cerca del 80 % de su superficie está cubierta por una capa de hielo permanente, que en algunos puntos supera los tres kilómetros de espesor. La vida solo es posible en las costas libres de hielo, abruptas y espectaculares.

Los primeros habitantes de Groenlandia: mucho antes de Europa

Aunque la historia de Groenlandia suele asociarse a Europa y Escandinavia, los primeros habitantes de la isla no fueron europeos. La arqueología ha demostrado que los pobladores más antiguos fueron los Dorset, comunidades capaces de adaptarse a un entorno extremadamente hostil.

Posteriormente, desde Alaska llegó el pueblo Thule, antecesor directo de los inuits actuales. Estos grupos dominaban técnicas avanzadas de caza y navegación, como el uso del kayak, y cruzaron el Ártico canadiense hasta entrar en Groenlandia por el norte. Eran pueblos nómadas, expertos en la supervivencia en el hielo, que dominaron la isla durante milenios.

Todo cambió con la llegada de un personaje singular de la historia vikinga.

Erik el Rojo y el origen del nombre “Tierra Verde”

En el siglo X, Groenlandia dio un giro radical con la llegada de Erik el Rojo, un explorador nórdico desterrado de Islandia. Tras pasar varios años explorando los fiordos de la isla, decidió llamarla Greenland (Tierra Verde). El nombre no fue casual: pretendía atraer colonos a un territorio que, en realidad, estaba cubierto en gran parte por hielo.

La estrategia funcionó. Erik organizó una expedición de 25 barcos cargados con familias y ganado, aunque solo 14 lograron completar el peligroso viaje. Así comenzó la presencia europea permanente en Groenlandia. Durante siglos, los asentamientos nórdicos prosperaron gracias al comercio con Europa.

Sin embargo, a partir del siglo XV, estas comunidades desaparecieron misteriosamente y Groenlandia cayó en un prolongado olvido europeo.

¿Cómo pasó Groenlandia a formar parte de Dinamarca?

A partir del siglo XIII, los groenlandeses quedaron vinculados a la Corona de Noruega. Un siglo después, con la creación de la Unión de Kalmar, Dinamarca, Noruega y Suecia quedaron unidas bajo una misma monarquía.

Cuando esta unión se disolvió a comienzos del siglo XVIII, Dinamarca se consolidó como la potencia dominante en Escandinavia y reclamó Groenlandia alegando derechos históricos. Desde entonces, la isla pasó a formar parte del Reino de Dinamarca, que estableció monopolios comerciales sobre el territorio.

¿Estás disfrutando con este artículo?

Entonces echa un ojo a nuestra Masterclass Gratuita en la que te mostramos nuestra metodología para aprender Historia sin memorizar durante horas y mientras disfrutas aprendiendo

La Segunda Guerra Mundial y la entrada de Estados Unidos en Groenlandia

La Segunda Guerra Mundial marcó un antes y un después. En 1940, con Dinamarca ocupada por la Alemania nazi, Groenlandia quedó aislada. Fue entonces cuando Estados Unidos entró en escena: ambos países firmaron un acuerdo para que el ejército estadounidense protegiera la isla, construyendo bases aéreas estratégicas.

Tras la guerra, Dinamarca se incorporó a la OTAN, y Groenlandia pasó a formar parte del sistema defensivo occidental. Estados Unidos consolidó su presencia con la construcción de la Base Aérea de Thule, clave para el control del Ártico.

De colonia a autonomía: el camino político de Groenlandia

En 1953, Groenlandia dejó oficialmente de ser una colonia y pasó a convertirse en un distrito danés con representación parlamentaria. El gran avance llegó en 1979 con el Home Rule, que otorgó a la isla una amplia autonomía y control sobre sus asuntos internos.

Este proceso culminó en 2009 con la Ley de Autogobierno Ampliado, aprobada por referéndum. Dinamarca reconoció a los groenlandeses como un pueblo con derecho a la autodeterminación, el groenlandés se convirtió en lengua oficial y, lo más importante, la isla asumió el control total de sus recursos naturales.

Las tierras raras: el tesoro oculto bajo el hielo

Bajo el hielo de Groenlandia se esconden algunas de las mayores reservas de tierras raras del mundo, minerales esenciales para la tecnología moderna: defensa, fabricación de chips, teléfonos móviles y coches eléctricos.

Quien controle estos recursos controla una parte decisiva del futuro tecnológico global. Este es el verdadero motivo por el que Groenlandia se ha convertido en un objetivo estratégico de primer orden.

Por qué Donald Trump quiere comprar Groenlandia

La enorme riqueza mineral y la posición estratégica en el Ártico explican por qué Donald Trump quiere comprar Groenlandia. Aunque la propuesta fue recibida con incredulidad, no era una idea nueva: Estados Unidos ya había intentado adquirir la isla en otras ocasiones.

Desde la perspectiva de Washington, hacerse con Groenlandia supondría asegurar el suministro de minerales críticos frente a China y reforzar su dominio geoestratégico en el Ártico. Para Estados Unidos, sería una jugada maestra.

Conclusión

Hoy, Groenlandia se encuentra ante una decisión trascendental: utilizar sus inmensos recursos para financiar una independencia definitiva de Dinamarca o verse atrapada en la pugna entre las grandes potencias mundiales.

La “Tierra Verde” de Erik el Rojo ya no es solo un remoto territorio vikingo. Es, probablemente, uno de los lugares más estratégicos del siglo XXI.

¿Qué sucederá en el futuro? Tarde o temprano, la historia volverá a escribir un nuevo capítulo en el hielo de Groenlandia.

También podría interesarte:

Accede a Cultura Express

Regístrate gratis a la Masterclass Online

Acceso inmediato a la Masterclass gratuita

Política privacidad*

Consigue Ahora tu Kit Cultural Gratuito

Escribe tu email habitual y te lo mandamos inmediatamente

Políticas de privacidad*

Acceso inmediato a la Masterclass de 37 minutos

Política privacidad*

Acceso inmediato a la Masterclass de 37 minutos

Política privacidad*

Acceso inmediato a la clase de 18 minutos

Política privacidad*

Paso 1: registro

Paso 2: Compra

Reserva tu plaza gratuita para el reto

(Disponible durante 2 minutos)

Minutos
Segundos

Acceso inmediato a la Masterclass de 20 minutos

Política privacidad*

Regístrate gratis a la Masterclass Online

Acceso inmediato a la Masterclass de 37 minutos

Política privacidad*

Acceso inmediato a la clase de 21 minutos

Política privacidad*